

El bloqueo israelí obliga a las panaderías de Gaza a echar el cierre
La cinta que ayuda a producir miles de panes pita cada día se detuvo en una panadería de Ciudad de Gaza, devastada por la guerra. Es una consecuencia del bloqueo israelí, que amenaza nuevamente al territorio palestino con una hambruna.
La Families Bakery es una de las 25 panaderías industriales apoyadas por el Programa Mundial de Alimentos(PMA). El organismo de la ONU, sin embargo, anunció su cierre "debido a la escasez de harina y combustible".
El PMA indicó el martes que, como consecuencia, "distribuirá sus últimos paquetes de alimentos en los próximos dos días".
La organización era "la única proveedora de panaderías en Gaza" y les proporcionaba todo lo que necesitaban, señaló a la AFP Abed al Ajrami, presidente de la Asociación de Propietarios de Panaderías del territorio palestino, que dirige Families Bakery.
"Las repercusiones del cierre de las panaderías serán muy duras para las personas porque no tienen ninguna alternativa", se preocupa.
Ante el gran horno apagado de su empresa, explica que las panaderías estaban en el centro del programa de distribución alimentaria de la agencia de la ONU. El organismo, por ejemplo, entregaba pan en los campamentos con desplazados por la guerra.
Las negociaciones indirectas entre Israel y el movimiento islamista palestino Hamás, que gobierna Gaza, no lograron extender la tregua de seis semanas que permitió dar un respiro a los gazatíes tras 15 meses de conflicto.
Israel, quien volvió a lanzar una ofensiva en el territorio palestino, le impuso también un bloqueo total el 2 de marzo, impidiendo la entrada de ayuda que había empezado a fluir nuevamente con el alto el fuego.
Las autoridades israelíes también cortaron el suministro eléctrico de la principal planta desalinizadora del territorio costero.
- "Tememos revivir la hambruna" -
Hamás, que desató el conflicto con su ataque en el sur de Israel el 7 de octubre de 2023, acusó el martes al Estado hebreo de usar el hambre como "arma directo" en la guerra.
"Me levanté por la mañana para comprar pan para mis hijos, pero encontré todas las panaderías cerradas", contó Mahmud Jalil en Ciudad de Gaza. "La situación es muy difícil, no hay harina, ni pan, ni comida ni agua", lamentó.
Amina al Sayed, por su parte, dijo que pasó "toda la mañana yendo de panadería en panadería". Todas estaban cerradas.
"El precio de la harina subió (...) y no podemos permitírnoslo. Tememos revivir la hambruna que sufrimos en el sur", donde su familia fue desplazada antes de la tregua, explicó.
Las organizaciones humanitarias internacionales también dieron la voz de alarma. Gavin Kelleher, del Consejo Noruego para los Refugiados, denunció la semana pasada la "miseria total" que sufren los habitantes de Gaza al regresar a sus viviendas bombardeadas.
"Nos bloquearon (...). No se nos permite llevar provisiones, no podemos responder a las necesidades", lamentó.
"Cuando Save The Children distribuye comida en Gaza, vemos enormes multitudes porque cada persona depende de la ayuda" en ese territorio, destacó por su parte Alexandra Saieh, de la ONG británica. Pero "ese salvavidas ya no existe, denunció.
E.Goossens--JdB